La tecnología ha llevado las cámaras digitales a los teléfonos móviles aumentando la cifra de usuarios de la fotografía de manera exponencial y cada vez los nuevos modelos mejoran la calidad óptica y la resolución de la imagen, lo que ha causado que la labor del fotógrafo deba ser repensada y modificada.
La fotografía digital se basa en la captura de imágenes mediante una cámara oscura, de forma similar a la fotografía tradicional. Sin embargo, así como en esta última las imágenes quedan grabadas en una película fotosensible y se revelan posteriormente mediante un proceso químico, en la fotografía digital las imágenes son capturadas por un sensor electrónico que cuenta con diversas unidades fotosensibles y desde allí se guardan en otro elemento electrónico que representa la memoria.
Un gran beneficio de este método respecto a la fotografía análoga es que permite contar con las imágenes archivadas al instante, sin tener que llevar la película al laboratorio y revelar los negativos para visualizar las imágenes. Esta ventaja en la rapidez en la disponibilidad de la imagen hace que el fotógrafo realice las modificaciones instantáneamente y efectúe los retoques que considere pertinentes de forma inmediata facilitando así lograr la imagen que se desea.
En la cámara digital pueden verse en una pantalla las fotos que se acaban de capturar. La cámara puede ser conectada a una PC u otro dispositivo capaz de mostrar las fotos en un monitor. Como poseen formato informático, las fotos pueden enviarse directamente por e-mail, publicarse en la web y se pueden procesar con programas de procedimiento fotográfico en un ordenador, para ampliarlas o reducirlas, realizar un encuadre (una parte de la foto), corregir los colores y el brillo, y realizar otras muchas posibles transformaciones según el programa que se utilice.
Otra gran ventaja de la fotografía digital es que cada vez que la cámara toma una imagen origina un archivo y guarda en la memoria datos relevantes de la captura como el día, el horario, la apertura del diafragma, y la rapidez de obturación. Dicha información sirve para estudiar la imágenes y entender mas sobre cada fotografía y también hace más fácil la organización y el manejo de los archivos fotográficos.
Por otra parte, el precio, en comparación con el sistema análogo, por fotografía impresa es más económico. Esto considerando que se pueden efectuar múltiples tomas y elegir e imprimir sólo las mejores fotografías.
Dicho todo esto, si quieres convertirte en un fotógrafo profesional, haz lo mismo que yo y matriculate en el curso de fotografía digital , que te propone CEAC.